lunes, 20 de diciembre de 2010

mi vida en un ashram (3) texto sin acentos

Le voy a dedicar un capitulo entero al arte de comer con las manos.
 
Una parte fundamental de la educacion occidental consiste en aprender a coger los cubiertos, a distinguir para que sirven unos y otros, a comportarse en la mesa, a no eructar ni escupir. Por supuesto, la comida no se toca con las manos. Protocolo, senhores, protocolo. Estoy empezando a pensar que no hubiera sido una buena esposa de diplomatico. He descubierto que me gusta chuparme los dedos.
 
En el ashram no hay cubiertos. Todo el mundo come con las manos. Limpias, se entiende. O deberia decir la mano? Solo la mano derecha es pura. La izquierda se usa para otros menesteres que no describire aqui (otra de las particularidades de este pais donde un rollo de papel es tan caro como ir al restaurante). Mi familia, al completo del PP, sonreira y asentira. Ves como la izquierda no sirve para nada bueno?
 
Al principio, comer con las manos es una sensacion un tanto desagradable. Pringarme los dedos con toda la comida no me sale facilmente. Pero el hambre puede mas que yo. Empiezo a remover con el indice pero no basta. Pronto pulgar y mediano estan ayudando al indice. La base de la comida es el arroz, un arroz un poco bruto, nada de basmati para paladares delicados. Empiezo a hacer bolas con todo lo que me sirven. Tengo tanta hambre que no pregunto que es. Come y calla, es que no lo has oido ya doscientas veces? Intento meterme la bola en la boca. Se resbala. La mitad acaba en el plato, la otra mitad en mis pantalones. Mierda... Es que no es facil comer con las piernas cruzadas. A cada bocado debes inclinarte hacia delante porque la bandeja esta apoyada en el suelo. Hala, otra flexion y otro bocado, flexion bocado, flexion bocado. La rutina se repite hasta que dejas el plato como una patena. Tengo las rodillas hechas papilla. Pero el estomago lleno.
 
Tiene muchas ventajas comer con las manos. Lo primero es que nunca te quemas la lengua. Antes de que eso suceda te quemaras los dedos y esperaras que la comida se enfrie un poco. Lo segundo, nunca te atragentaras porque el tamanho del bocado nunca sera mas grande que el hueco que logres hacer con los dedos. Tercero, se come mucho mas despacio porque hay que agarrar la comida y evitar que se te caiga antes de ponertela en la boca. Mas despacio comes, mejor sera tu digestion. Cuarta y ultima ventaja: te puedes chupar los dedos!!!! Cierto es que la comida vegetariana no es para dar saltos de alegria pero cuando llego al postre, tan pequenho que hay que mirar dos veces para encontrarlo, me chupo los dedos de verdad. Me relamo. Y nadie me mira mal por eso.
 
 
 
 

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