El hotel donde estamos en Ooty no es solo feo sino que tiene el peor servicio que he visto en mi vida (excluyendo unos cuantos restaurantes en Bruselas que estan a la altura del peor servicio del mundo). Despues del suenho reparador me levanto con un hambre de lobo y me dirijo al comedor donde diviso de lejos pan de molde y un tostador. Casi grito de alegria. Por fin voy a desayunar algo que no es idli con curry. Ja! Demasiado pronto para cantar victoria.
El camarero viene a tomar nota unos diez minutos despues de verme entrar. Para tener dos personas mas en el restaurante no me parece que haya ganado ninguna carrera. Le digo que me traiga cualquier cosa que no sea curry, ni dosa, ni idly. Huevos? Si! Daria cualquier cosa por un par de huevos fritos. Quiza el desayuno compense, me digo. Diez minutos despues el camarero ha quemado las tostadas, ha llenado el pequenho restaurante de humo y ha conseguido echar a todo el mundo porque no se puede ni respirar. No se si reir o llorar. Me olvido de mi desayuno y me bajo a la ciudad a desayunar lo que me den.
Ooty esta en plena efervescencia. Leo en la guia que la ciudad atrae a montones de turistas pero en la calle solo veo a dos rostros palidos, el de mi amiga alemana y el mio. Decidimos ir a ver una plantacion de te. Parece ser que no nos explicamos nada bien porque el rick-shaw nos deja en el museo del te, no en una plantacion de verdad. Aprovechamos para ver como se produce el te y salimos de alli con nuestras latas de te correespondientes. Decidimos dedicar el resto del dia a encontrar la oficina de turismo y a hacer compras.
En la oficina de turismo un chaval simpatiquisimo con el que logramos comunicarnos sin equivocos nos informa de que en la reserva natural de Mudumalai, a unos 30 kilometros, hay tigres. Decidimos buscar alojamiento en el parque. Tras una hora y media de gestiones logramos alojamiento para dos noches fuera del parque. El gasto de energia para organizar la visita al parque me deja agotada. Pero porque es todo tan dificil? Pues porque la India resulta que ahora tiene clase media y estan TODOS de vacaciones en Ooty.
La visita a Mudumalai es las mas frustrante de todas cuantas he hecho en parques nacionales. En esta reserva natural solo circulan vehiculos del gobierno y para encontar un sitio hay que hacer cola. Y si hay algo en lo que nadie, pero nadie, puede superar a los indios es en paciencia para ponerse en la cola y esperar. Contra todo pronostico encontramos sitio en la camioneta que hace la visita al parque. Me pregunto cuantos animales veremos. Cuarenta minutos mas tarde el marcador dice 24 cervatillos con pintas blancas en el costado y dos pavos reales. Hala! Ya te puedes volver a casa. Petra y yo nos miramos a punto de echarnos a llorar. Vaya timo! No se ve una cagada de elefante por ningun sitio. En conlcusion, los elefantes estan de vacaciones y el tigre creo que se murio hace rato...
Al menos nuestro alojaminento esta bien. Bamboo Banks en Musinagudi es un guest house de lo mas recomendable. Gestionado de forma completamente familiar, nos hace olvidar las asperezas del camino. La comida es deliciosa y por la noche preparan un fuego de campamento. Encima de nosotras solo hay un cielo plagado de estrellas. Reconozco inmediatamente a Orion y a Casiopea. La temperatura es perfecta. Me siento feliz a pesar del chasco de la reserva.
Tras la cena, una francesa que se hospeda aqui y que es profesora de piano jubilada del conservatorio de Paris nos muestra un video con una clase magistral de Baremboin a Lang Lang y pienso que me voy a morir del gusto. Todo es perfecto. Podria quedarme aqui tres meses mas.
To be continued
No hay comentarios:
Publicar un comentario