martes, 18 de enero de 2011

Ooty (texto sin acentos)

En mi vida he hecho viajes de todos los colores. Pero el trayecto Coimbatore-Ooty no creo que se me olvide en mucho tiempo. Anochece cuando salimos de Coimbatore en un taxi compartido. Me alegro de haber salido de la estacion de autobuses donde me estaban devorando los mosquitos. Con tantos indios disponibles porque demonios tienen que picar a la unica guiri? La respuesta es simple: en la variacion esta el gusto.
 
El trafico a estas horas es infernal. Me parece que toda la India se ha puesto en marcha. Tardamos una hora en salir de la ciudad, despues de esquivar los socavones mas impresionantes que he visto en mi vida. Ni siquiera en Africa he visto cosas asi. Aqui el volumen de circulacion es tan grande que aunque se pasan la vida haciendo carreteras los socavones se crean a mayor velocidad. Doy a gracias a Lakhsmi y a Ganesha de que no es temporada de lluvias. Si no, hubieramos acabado en una piscina de lodo.
 
Tenemos tres horas de camino. Mi guia dice que es un trayecto magnifico puesto que es una carretera de montanha. Claro, debe ser magnifico a las tres de la tarde cuando todavia se ve algo pero lo que es ahora no se ve un pimiento. Conducir de noche en la India es un tanto arriesgado pero hacer carretera de montanha es casi de locos.
 
No podria describir los adelantamientos en total ausencia de visibilidad que he presenciado, ni las curvas cerradas por las que he circulado. Si a eso le anhadimos las luces largas permanentes, me parece milagroso no haber presenciado ningun accidente. Avanzamos a golpe de claxon y muy lentamente. El camino se me esta haciendo eterno. Estoy tan cansada que me duermo por el camino y despierto una media hora antes de llegar a Ooty. Hemos dejado atras Conoor, otra de las estaciones de montanha preferidas de los British. Entre Conoor y Ooty la ruta me tiene guardada otra sorpresa. En pleno medio de la carretera aparecen DOS ELEFANTES, madre y cria que acaban de parar la circulacion en la montanha a las diez de la noche. Me quedo estupefacta. Solo veo el ojo del elefante mas grande mirando hacia nosotros, completamente cegado por los focos. La ultima vez que tuve un elefante asi de de cerca fue en Zimbabwe y puedo asegurar que es una experiencia que te deja helada. No tienes ni idea de como van a reaccionar estos bichos y una madre con una cria puede ser absolutamente imprevisible. El medio minuto que tarda la madre en salir de la carretera es el mas largo de mi vida. Cuando retomamos camino lo unico que le pido a toda la corte celestial es poder dormir esta noche en una cama.
 
Una hora despues estoy en el hotel mas feo que he visto en mi vida pero me encuentro finalmente con mi companhera de viaje que ha hecho la ruta norte-sur desde Mysore. Cuando le cuento la peripecia de viaje me prepara una taza de te. Me duermo sin haber tenido tiempo ni de bebermela. Diez horas del tiron. Me despierta un sol esplendido y por fin puedo ver Ooty en todo su esplendor.
 
To be continued
 
Ooty - Plantaciones de te

No hay comentarios:

Publicar un comentario